Los hombres son de la Tierra y también las mujeres

Marion Woodma sobre el Matrimonio interior del verdadero masculino y el verdadero femenino

Nunca había bailado en una iglesia antes de tomar un taller con Marion Woodman. Estar en la capilla del Seminario Teológico de la Unión de la Ciudad de Nueva York fue una especie de regreso a casa para mí: cinco años antes había cruzado el corredor central de esa capilla con una maestría recién inventada en mis manos. Ahora una serie de incidentes aparentemente desconectados me habían traído de vuelta, como por diseño, al taller de Woodman. El psicólogo Carl Jung pudo haberlo atribuído a la "sincronicidad" - un vínculo significativo de eventos no-relacionados de otra manera. Woodman, una analista Junguiana, sin duda estaría de acuerdo.
Asistí al seminario para aprender sobre Dios y sobre mí mismo, y aprendí mucho, pero algo hacía falta en mi educación. La tradición Cristiana Protestante da poca atención al cuerpo. En contraste, el trabajo de Woodman se enfoca intensamente en el cuerpo - sus dolores, sus placeres y su profunda sabiduría - como un medio de crecimiento personal y desarrollo espiritual. Y para Woodman, la manera de acceder al tesoro enterrado en el cuerpo es mediante danza, meditación y las imágenes de los sueños.
Así, yo estaba en la Capilla Unión, caminando entre el grupo de un centenar de bailarines, solamente tres de los cuales eran hombres. Después Woodman pidió a cada participante representar en una danza una imagen de un sueño particularmente significativa. Escogí el mar, y me tumbé en el suelo y me moví en lentas ondulaciones - un poco tímidamente al principio - imitando las olas. Esto me llevó de vuelta a mi niñez en Long Island Sound y fue un respiro de bienvenida de mi demantande trabajo y responsabilidades. También despertó en mí la simple alegría de estar vivo. En Bone: Dying into Life (Penguin), sobre su batalla contra el cáncer uterino, Woodman describe un incidente en el cual ella dice que la danza le salvó la vida. Comenzaba a comprender cómo.
Woodman ha pasado gran parte de su carrera de treinta años como analista ayudando a las personas a superar sus adicciones. Ella misma, una vez luchó con anorexia severa y cree que el análisis brinda a las personas los medios para liberarse a sí mismos de las restricciones interiores y exteriores. Los libros que ha escrito o co-escrito - hay once de ellos incluyendo Addiction to Perfection, The Pregnant Virgin, The Ravaged Bridegroom (todos Inner City Books), y Dancing in the Flames (Shambhala) — están llenos de simbolismo Junguiano, mitología griega y líneas desde Shakespeare, William Blake, T.S. Eliot, y otros gigantes literarios. Ella usa estos puntos de referencia para explorar lo que significa - y lo que toma - ser verdaderos con nosotros mismos en un mundo que quiere que seamos alguien que no somos. "La mayoría de las personas en análiss están allí porque nadie tiene el tiempo para verlos o escucharlos, " dice Woodman. "Han pasado sus vidas tratando de complacer a alguien más, así que nunca han encontrado sus propios valores."
La fundación de análisis Junguiano es el concepto de arquetipos, que son imágenes o patrones de comportamiento que están profundamente embebidos en la psique humana. Los arquetipos aparecen en tradiciones treibales, mitos, enseñanzas esotéricas y cuentos de hadas a lo largo de los siglos -y como productos de lo inconsciente, continúan dando forma a quienes somos y afectan cómo nos comportamos hoy. "Esas personas deben sucumbir a estas imágenes eternas es completamente normal, de hecho es para lo que son esas imágenes", escribió Jung
Nacida en 1928, Woodman pasó sus primeros ventiun años de su carrera como profesora de Inglés y Teatro en una escuela secundaria en Ontario, Canadá, donde nació, creció y aún vive. En 1968, mientras estaba viajando en la India, una enfermedad debilitante la llevó a una crisis y cambió su relación con su cuerpo y con su cultura Occidental. A comienzos de 1970, ella y su esposo Ross Woodman, se trasladaron a Londres Inglaterra, donde él estudió en la Universidad de Londres. Fue allí donde ella conoció a E.A. Bennet, un analista Junguiano que transformó su vida. Ella escribe sobre Bennet en su libro Conscious Femininity (Inner City): “El pudo ponerme en contacto con mis emociones cuando yo, que era tan lista y racional, no podía sentir nada. El simplemente se sentaría allí y sentiría por mí hasta que yo comprendiera el mensaje. Las lágrimas comenzarían a brotar en mi rostro, no porque estuviera triste, sino porque... Estaba captando mis propias emociones de él." En 1974, guiada por sus sueños, ella se inscribió en el Instituto C.G. Jung Institute en Zurich, Suiza. Mientras exploraba su desorden alimenticio, del cual surgió su primer libro, The Owl Was a Baker’s Daughter (Inner City). Ahora de 78, Woodman ha vendido más de medio millón de libros, y se ha creado una fundación en su honor.
Mi interés en el trabajo de Woodman se remonta 40 años, cuando leí en 1992 su libro Leaving My Father’s House: A Journey to Conscious Femininity (Shambhala). Aunque el foco era sobre las mujeres, lo que ella escribió en ese libro y en otros me hablaba - un hombre blanco, de clase media, heterosexual - como las palabras de pocos profesionales en psicología lo hacían. Un crítico la llamó "una constructora de puentes entre los mundos masculino y femenino". Para comprender al ser humano, Woodman cree, uno debe conocer los dos lados de la historia: lo masculino y lo femenino. "Para Jung", dice Woodman, "todo el proceso del viaje del alma es hacia las bodas interiores del maduro masculino y el maduro femenino."
En muchas ocasiones he escuchado su charla, he encontrado que Woodman es una oradora intensa, su voz tiene una mezcla cautivante de dureza y gracia. Para esta entrevista, hablamos en cuatro ocasiones separadas, dos veces en persona y dos veces por teléfono. Nuestra primera reunión tuvo lugar el día después del taller al que asistí, en una cálida mañana de Domingo en otoño, en el Upper East Side de la Ciudad de Nueva York. Estuvimos tratando de encontrar un tiempo y un lugar para encontrarnos durante más de un año. Cuando llegué al apartamento donde se estaba quedando durante el fin de semana, le tomó un tiempo abrir la puerta, porque no estaba acostumbrada a todos los seguros de Nueva York. Finalmente nos paramos uno frente al otro, irradiándonos.

Kullander: Freud llamó a su versión de psicoanálisis la "cura hablada": el cliente habla mientras el terapeuta o el analista escucha. Este ha sido el modelo prevaleciente durante los últimos cien años. Pero usted siempre le ha dado atención el cuerpo, tanto en su práctica como en su propio desarrollo personal. ¿Cómo sucedió esto?
Woodman: De niña era intelectual y vivía mucho en mi cabeza, siempre consciente de que mi cuerpo se quedaba atrás. Mi padre me había enseñado en casa desde los tres años y en el momento en que fui a la escuela, estaba más adelantada que los niños de mi edad, así que me pasaron a tercer grado. Tenía seis años y los otros niños en mi clase tenían ocho o nueve, así que físicamente desarrollé un complejo de inferioridad real. Le dí poca atención a mi cuerpo y sus demandas hasta que tuve una fuerte insolación cuando tenía quince años. Llegó tan rápido que casi muero. No tenía idea de lo que estaba pasando. Después de eso me volví más consciente de lo que estaba sucediendo con mi cuerpo.
Toda mi vida Dios ma ha hablado a través de las enfermedades. Mi patrón es seguir adelante y pasar un tiempo maravilloso hasta que de repente me vea afectada por alguna enfermedad. Ahí es dodne está la verdadera gravedad psicológica para mí. A lo largo de mi carrera he visto personas tener experiencias similares: no dar atención a sus cuerpos y enfermarse y algunas veces incluso morir prematuramente, o por lo menos, no vivir sus vidas tan plenamente como lo desean. He encontrado que la terapia hablada no es la mejor forma de ayudar a esas personas. En muchas instancias, es de poca ayuda en absoluto. Decidí desde un principio que el cuerpo debe de alguna forma ser involucrado en la sanación psicológica propia, porque el cuerpo puede contener memorias e imágenes que de otra manera son inaccesibles. No puede obtenerlas simplemente hablando sobre ellas.
Ahora, reuno a grupos de mujeres para trabajar con imágenes de sueños y el cuerpo, y nos ayudamos mutuamente. Por ejemplo, los sueños de una mujer de que su boca está encerrada en una jaula de plata. ¿De dónde viene esto? preguntaremos. Tal vez tenía padres que la regañaron por decir cosas que las "niñas buenas" no deberían decir. O tal vez, tuvo que complacer a alguien toda su vida a costa de su propio crecimiento y desarrollo. O tal vez ella tuvo una experiencia traumática. Pero no solo hablamos sobre estas posibilidades, guiamos a esta mujer a través de una serie de ejercicios de trabajo corporal que le ayudan a desmantelar su jaula de plata. Podemos comenzar con movimientos que abran su boca - litaralmente - y entonces continuar con ejercicios que se centren en todo el cuerpo, desde los dedos de los pies hasta la parte superior de la cabeza, abriendo el cuerpo y permitiéndole el rango total de movimiento natural, así que no es restringido por miedo o exceso de trabajo de ninguna clase. Entonces representamos las imágenes de sus sueñoBecause that’s our experience of family. It’s familiar to us, and we gravitate toward the familiar. We are bonded to our mother and father, whether through love or hate, and unconsciously seek out what we grew up with, because that is the reality we know and understand, whether we liked it or not. We often find ourselves living lives we swore we would never live.s mediante el movimiento. Después de un rato, la jaula se convierte en delgadas cuerdas de plata y entonces las cuerdas desaparecen también.

Kullander: También ha dicho que el desperter físico y espiritual van de la mano. ¿Cómo es esto?
Woodman: Algunas personas vienen a Dios a través del cuerpo, y soy una de ellas. La tipología de Junt lista dos pares de funciones: pensamiento-sentimiento y sensación-intuición. Mi función primaria es intuición. Veo y siente el mundo intuitivamente y respondo desde un lugar muy intuitivo. Para Jung el opouesto de la intuición es la sensación. Porque la intuición es mi función más fuerte, sensación es la más débil. El misterio de Dios viene a nosotros a través de la función menos desarrollada. Así que para mí la sensación puede parecer como un milagro porque es totalmente nueva. 
Como dije, Dios siempre me ha hablado a través de enfermedad. Después del shock y el dolor de una enfermedad prolongada, viene sorpresa y alegría. Puedeo ver alto tan simple como un tulipán rojo y ese tulipán contiene todo lo que necesito saber sobre el misterio de Dios.

Kullander: La mayoría de nosotros tiene dificultades para mantener esos momentos de claridad.
Woodman: Algunas veces vuelvo a caer en las viejas rutinas también, y entonces en las viejas enfermedades. Si estoy en contacto con mis sueños, sin embargo, ellos continúan empujándome hacia adelante, siempre moviéndome hacia el futuro. Encuentro esto emocionante, así que trato de no descuidar mis sueños. Algunas veces lo hago, por supuesto, porque me ocupo. Esto es un terrible fracaso porque los sueños necesitan ser honrados.

Kullander: La mayoría parecen efímeros sin sentido, y las personas dificilmente los recuerda. ¿Cómo podemos obtener información importante sobre cómo vivir desde desde esas fuentes tan endebles?
Woodman: Un sueño es como un ciervo en el borde del bosque: si es bienvenido, saldrá. Si lo alimenta desarrollará una relación con usted. Pero si no le importa desaparecerá.
Si realmente cree en la importancia de los sueños, comienza a ver patrones en ellos y darse cuenta que su inconsciente está cargando imágenes que son significativas para usted. Si su inconsciente está en guerra con su ser consciente, la única forma de terminar la pelea es examinar sus sueños. Ellos le dirán lo que necesita saber. Si sueña con una campana o alguien golpee una puerta, o un rayo golpeándolo mientras cruce una calle, debe prestar atención. Cualquier pequeña señal puede indicar un problema real que necesita ser abordado.

Kullander: Un antiguo profesor junguiano, me contó una historia sobre un hombre que tenía un sueño recurrente sobre pasar una calabaza gigantesca a un lado de la carretera. Resultó que el hombre tenía un gran tumor creciendo en su interior. Todos tenemos sueños extraños como este. ¿Cómo no volverse paranoico sobre lo que los sueños nos podrían estar diciendo?
Woodman: Tuve un sueño que pensé me estaba diciendo algo horrible, inmediatamente lo haría revisar - así fue como descubrí mi cancer uterino. Pero los sueños pueden también traer sanación. La noche anterior a mi primera operación para el cáncer, tuve un sueño con un pequeño barco sin motor a la deriva en un canal al atardecer, y habían dos figuras en el bote. Una era una valiente niña de cinco años. La otra era una gitana, alta, majestuosa y poderosa. Y ellas me traían dos perlas, que para mí son símbolos de lo femenino. Estaba luchando por mi vida entonces, y me dije a mí misma, "Si puedo traer a esa gitana y a esa niña pequeña en mi cuerpo, se que viviré." Y aquí estoy.

Kullander: ¿Qué quiere decir con "traerlas"?
Woodman: Sentir su energía. En lugar de mirar mis manos, por ejemplo, que estaban llenas de energía moribunda - parecían las manos de un cadaver - y permitir que esa energía me derribara, traje toda esa energía gitana y recordé cómo era estar en un piso de baile moviéndose en un ritmo, desafiando a la sociedad y a todo lo que me haya anclado toda mi vida. La niña de cinco años tiene esa misma clase de energía, porque ella no sabe aún cómo se siente ser abofeteada, no ha aprendido a intentar para complacer a otras personas. Esa es la energía que trataba de traer.
Trabajé durante dos meses en ello, danzando una hora al día. En un momento me estaba desanimando mucho. Cuando no estaba realmente escuchando música, no podía mantener esa energía gitana y caía de nuevo en la energía moribunda que veía en mi mano. Entonces llegué a una fiesta una noche y había una banda tocando polka y mi cuerpo dio un salto sin cuestionarse. Era una gitana en ese piso de baile. Y supe entonces que iba a salir del cáncer. Psicológicamente, si acepta que está condenado, lo está.
Creo que mi inconsciente sabe lo que necesito más que nadie. Si permite que una imagen onírica en su vida cuando está enfermo o cuando tiene dificultades psicológicas, ella puede halarlo en una dirección útil. La imagen del sueño cobra vida a través del cuerpo. Puede nacer en lo inconsciente pero su trabajo sanador necesita ser incorporado a través del movimiento y la danza.

Kullander: Dos personas cercanas han muerto de cáncer. Algunas veces pensaron que lo tenían porque no habían llevado las vidas que se suponía que debían llevar, o porque no estaban dando suficiente atención a sus cuerpos.
Woodman: Cuando está enfermo es el tiempo equivocado para reprenderse. ¿Debería culparse por lo que pudo haber hecho inconscientemente? Si la enfermedad viene de su inconsciente, ¿Puede ser responsable de ella? Cuando Jesús está en la cruz mirando hacia abajo a sus ejecutores, el le pide a Dios perdonarlos porque "ellos no saben lo que hacen". Está diciendo que lo que están haciendo es un acto inconsciente, y así Dios debe perdonarlos. El perdón sana. 
Pienso, en el caso del cancer, necesitamos perdonarnos. Esto no necesariamente nos sanará, pero nos dará una sensación de paz y propósito más allá de lo que el ego quiere o piensa que quiere, que es vivir. La vida y la puerte de cada uno de nosotros es mucho más grande que lo que el ego quiere.

Kullander: ¿Cómo este roce con la muerte ha cambiado la forma en la que vive?
Woodman: Renuncié a mi oficina en Toronto y ya no voy a tener una práctica privada. Tomo más tiempo para estar con mis amigos, para estar con mi esposo, para estar en la naturaleza. Nunca vi las flores de primavera realmente hasta que las ví después de haber tenido cáncer. Enfrentar la muerte me hizo dajar de tratar de controlar cualquier cosa. Es el alivio más grande que pueda imaginar. La vida es diferente ahora porque no estoy apegada a los resultados. Mientras estuve enferma de cáncer, oraba y oraba para no morir. Pero entonces un día mientras oraba, las palabras salieron: "Hágase tu voluntad." Y así es como trato de vivir ahora.
En la Pasión de Cristo, el ora a Dios para no tener que beber de esa copa, pero entonces, después los discípulos están dormidos y finalmente está solo, y dice, "Hágase tu voluntad." Esto es un movimiento del ego al alma. El ego está olvidado. Da su vida sobre su alma - a Dios - y lo que el ego quiere ya no es válido.

Kullander: ¿Cómo define "alma"?
Woodman: Para mí alma es la esencia eterna que vive en un cuerpo temporal mientras estamos sobre la tierra. El alma es visitada periódicamente por un espíritu ardiente que derrama su esperma dorada en su huevo brillante, y nueva vida es concebida. Esos puntos de unión, de los que Jung cree que el Ser nace, se vuelven nuestra línea de destino.

Kullander: Gran parte de su trabajo se enfoca en la importancia de las relaciones íntimas como un medio de crecimiento personal y de desarrollo espiritual.
Woodman: Nuestras relaciones íntimas también, revelan la línea de nuestro destino. El crecimiento personal y el desarrollo espiritual están basados en la honestidad y la integridad, y es solamente en las relaciones íntimas que la honestidad real y la integridad afloran. La vida con una pareja íntima no es un tazón de cerezas y tiene que ser estrictamente honesto con el otro y reconocer sus proyecciones inconscientes sobre el otro y tratar con ellas. Si no lo hace, se separan.

Kullander: ¿Qué clase de "proyecciones inconscientes"?
Woodman: Digamos, por ejemplo algo sobre la otra personas que realmente le moleste. Esa cualidad de molestia es probable que también exista en usted, pero no la conoce, así que ataca a la otra persona por ello. La cualidad que odica en la otra persona es algo que también odia en usted mismo. Esta es una proyección negativa. Una proyección positiva puede ser algo que admira en otra persona pero inconscientemente devalúa en su propia vida. Hay incluso cualidades en otros que odiamos y admiramos al mismo tiempo. Siempre que nos neguemos a aceptar algo como una parte de nosotros, la proyectamos en otros. Una proyección es como una flecha que sale de su inconsciente y encuentra su marca en alguien afuera. En una relación íntima, somos atraídos por las proyecciones positivas y repelidos por lo negativo. Sin emabrgo, ningún conjunto de imágenes está arraigado en lo que realmente está pasando, porque ninguno reconoce o acepta a la otra persona como es realmente. En relaciones íntimas - especialmente las que duran - los dos somos atraídos y repelidos al mismo tiempo. Nos sentimos aprisionados en una forma, y también incapaces o no dispuestos a liberarnos. Esta clase de proyecciones usualmente tienen que ver con nuestra madre y nuestro padre, porque la mayoría de nosotros termina haciendo pareja con o casándose con personas como nuestros padres.

Kullander: ¿Por qué pasa esto?
Woodman: Por que esa es nuestra experiencia de familia. Nos es familiar y nosotros gravitamos hacia lo familiar. Estamos vinculados con nuestra madre y nuestro padre, ya sea a través del amor o el odio, e inconscientemente buscamos aquello con lo que crecimos, porque esa es la realidad que conocemos y comprendemos, ya sea que nos guste o no. Con frecuencia nos encontramos a nosotros mismos viviendo las vidas que juramos que nunca viviríamos.

Kullander: Si los dos compañeros odiaron a sus padres cuando crecían, imagino que puede causar algunos problemas mayores en la relación.
Woodman: A menos que estas dos personas comiencen a involucrarse entre sí en un nivel profundo, esa relación no sobrevivirá. Si los dos compañeros quieren estar juntos, ellos tendrán que atravesar este proceso de retirarse de sus proyecciones y crecer en un amor maduro: no más papi y mami en la relación. Cada persona tendrá su propia realidad, y la realidad algunas veces no es tan emocionante. Pero si es capaz de aceptar la realidad y la belleza de este otro ser humano, entonces tiene un matrimonio real.

Kullander: Poer "belleza" quiere decir algo distinto a belleza física.
Woodman: Si, la belleza real está en la compasión que siente por esta alma próxima que está haciendo lo mejor que puede en una vida humana. Cuando está viviendo honestamente y maduramente con alguien que ama, hay momentos en los cuales Dios entra silenciosamente. Cuando eso sucede, la integridad de esa relación nunca puede ser minada.

Kullander: ¿Hay relaciones que simplemente no pueden funcionar porque los compañeros no pueden dejar atrás las proyecciones?
Woodman: Creo que las hay. Las proyecciones que hace en su pareja cargan energía arquetípica divina. Es por esto que enamorarse es una experiencia celestial. No solamente es su propio padre que una mujer está proyectando en un hombre; es Dios, el Padre. Y el hombre está proyectando a la Diosa sobre la mujer. Pero el cuerpo no es engañado. Tarde o temprano, la relación comienza a sentirse incestuosa y demanda que los dos compañeros crezcan.
Cuando reconocemos nuestras proyecciones por lo que son, vemos cómo estamos regalando nuestra energía a otras personas. Pero esa energía es también la fuente del vínculo romántico, por lo que hay una terrible soledad cuando la proyección colapsa. Una persona que no quiera conocerse a sí misma no va a ir a través de la agonía de retirar sus proyecciones. En algunos casos las proyecciones son simplemente muy pesadas de desempacar. En otros casos los compañeros no quieren hacer el trabajo. Así que la relación fracasa. Pero los dos van a encontrarse a ellos mismos en la misma situación una y otra vez con distintas parejas.
Cuando nos quedamos con alguien, sabemos que va a haber peleas; van a haber situaciones que requerirán inmensa paciencia, y van a haber inmensos desilusiones. Pero la individuación - encontrar el verdadero ser - no puede ocurrir sin relación. Jung señaló que nuestras proyecciones son como tesoros que creemos otras personas tienen y que queremos para nosotros. Retirar nuestras proyecciones nos deja reclamar esos tesoros. Pero nunca llegará a poseerlos dijo Jung si sigue corriendo alrededor como perro salvaje. 
La tarea más dificil que cada uno de nosotros enfrenta es la destrucción de nuestras proyecciones infantiles. La sexualidad real es una expresión de amor maduro, separa el fuerte masculino y el fuerte femenino del amor de un niño por un padre. Como dije, la mayoría de nosotros hacemos pareja o nos casamos con alguien que nos recuerda nuestra madre o nuestro padre. El problema real comienza cuando nos damos cuenta de que hemos re-creado, al menos en parte, el matrimonio de nuestros padres. Es también donde el trabajo real comienza y el amor real.

Kullander: En Bone usted escribió: "El matrimonio que tenemos no es el matrimonio con el que nos comprometimos hace treinta y cinco años." Las personas cambian y los matrimonios cambian. ¿Qué sucede cuando se da cuenta que su esposa ya no es la misma persona con la que pensó se había casado - especialmente si no le gusta esta nueva persona en la que se ha convertido?
Woodman: Realmente creo en el destino. Si se ha casado con su pareja del destino, sabrá que debe mantenerse trabajando en la relación. Puede ser una elección dolorosa, pero sabrá que esta relación es la correcta. Escojerá trabajarla incluso si tiene que separarse. Muchas parejas que conozco no pueden convivir, se están separando y salen juntos. Algunas veces, después de dos o tres años de trabajo doloroso y honesto, vuelven a vivir juntos otra vez.

Kullander: Suena como una pareja de boxeadores retirándose en sus esquinas para enfriarse antes de volver al ring.
Woodman: Es verdad, pero tiene que boxear con amor. Llega un momento en el cual puede reconocer a su amante tanto espiritualmente como físicamente, y su ser total es traído a la relación. 

Kullander: ¿Cómo sabe si la persona con la que está es su compañero de destino?
Woodman: Esta persona lo engancha en su inconsciente y gradualmente se da cuenta de que el ego no puede desafiar la fuerza de la energía que los está manteniendo juntos. Es energía del alma, y el alma es eterna. Existió antes de este cuerpo, y existirá después de que este cuerpo se haya ido. Sabe lo que podemos lograr en esta vida. Lo que el ego quiere es pequeño en comparación con lo que el alma quiere y llega un punto en el cual reconocemos esto y nos rendimos al alma, a Dios.
Jung escribe sobre el inconsciente que contiene un gradiente natural hacia la totalidad. El inconsciente pone bloques para tropezar en nuestro camino, así creceremos y nos haremos completos. Esto pone de cabeza la imagen de amor romántico. Eventualmente llegamos a un borde donde todo lo que sabemos y en lo que confiamos acerca de nuestra pareja es roto y tenemos que decidir si nos quedamos o partimos. Con nuestro compañero de destino, encontramos que es más doloroso partir que quedarnos. El enganche permanece y nos hala cada vez más profundo en la relación, donde entramos en problemas cada vez más grandes, pero nos quedamos porque sabemos que hemos escogido a la persona correcta con quien hacer este trabajo.

Kullander: EnThe Maiden King (Henry Holt and Company), que escribió con Robert Bly, describe ver a su esposo de muchos años con una nueva luz: "El estaba en la cocina. Era un hombre envuelto en una vieja bata de casa con dos delgadas piernas abajo. Estaba intentando romper un huevo en un escalfador endeble. Yo lo hubiera hecho mucho mejor que esto, pensé, mucho mejor que esto." Tuve que reir cuando leí esto. Era muy espontáneo.
Woodman: En ese momento estaba realmente decidiendo si continuaba o no con mi matrimonio. No sabía lo que iba a suceder. Lo que sucedió es que el puso su  mano sobre un pedazo de pan y había algo exquisito sobre esa mano. Llegó la compasión y no había proyección. Vi la mano que me había hecho el amor, la mano que había plantado tulipanes conmigo, la mano que había sido mi compañera por veinte años de mi vida y pensá: Este es el hombre que amo. Y esta es la persona con la quie quiero trabajar. Esta es la persona que tiene las agallas para luchar y encontrar lo que es realmente una relación. La compasión que sentí por él en ese momento - y la compasión que sentí por mí misma - fue profunda. Desde ese punto, no hubo duda sobre permanecer juntos.

Kullander: Debió haber sido un gran alivio. Las personas pueden durar años flotando en un limbo: ¿me quedo o me voy?
Woodman: Es verdad. No estoy diciendo que todo fuera color de rosa después de esto. Pero cuando tenemos dificultades, los dos trabajamos duro para resolverlas.

Kullander: ¿Qué sucede con la tradición monástica, en la cual hombres y mujeres intencionalmente escogen vivir sin relaciones íntimas? ¿Ese camino tiene alguna validez?
Woodman: Creo que todos nosotros, en cierto nivel, estamos viviendo en un monasterio, especialmente cuando estamos tratando de hacer parte de una relación madura en la cual las dos personas desarrollasn su feminidad y su masculinidad. En los tiempos medievales los monasticos estaban intentando desarrollar ese femenino y masculino maduro por ellos mismos. como ellos, nosotros estamos esencialmente solos en nuestra vida interior.
El retiro de nuestras proyecciones es un trabajo solitario, pero vale la pena el esfuerzo. Es tal el alivio cuando dejamos de proyectar los dioses y diosas en otras personas, haciéndolos objetos de adoración. Finalmente la mujer no se va a decepcionar del hombre por no ser un dios y el  hombre no va a decepcionarse de la mujer por no ser una diosa. En este punto, cada personas encuentra su propia creatividad interior. Quienquiera que haya nacido para ser creativamente, ya sea escritor o músico o algo diferente, se convierte en esa persona.

Kullander: ¿Qué pasa si no tiene una habilidad creativa?
Woodman: Nunca he conocido a tal persona. No tiene que pintar o escribir o hacer música para ser creativo. Puede cocinar, construir, cultivar. Incluso vivir una vida de manera consciente es creativa. De hecho es el mayor acto creativo de todos.

Kullander: ¿Alguna vez alguien le ha dicho, "Ya no sé qué es el amor"? si es así, ¿qué le dice a esa persona?
Woodman: En casos como ese, le digo a la gente que venga a uno de mis talleres, entonces en lugar de forzar amor, ellos pueden relajar su cuerpo y ver qué surge desde adentro. Entonces, después de un rato, las lágrimas comienzan a fluir porque ellos comienzan a sentirse amados por otras personas en el taller. Una vez ellos creen que alguien puede amarles como son, gradualmente aprenden a amarse a sí mismos. No hay más actuación, no más pretensión. No se sienten como si tuvieran que complacer a alguien. Comienzan a experimentar esta bella alma que nació en su cuerpo.
Tiene que ser amado por otros antes de que pueda amarse por lo que es o tener idea de lo que es el amor. Puede ser por sus padres, por su esposa, por sus amigos. Una vez que siente que es apreciado, se relaja en encontrar las partes fuertes en sí mismo. Puede haber mucho enfado allí, también, pero si alguien puede continuar amándolo incluso cuando está golpeando el suelo con rabia, entonces sabe que esa persona está con usted y que vale la pena.

Kullander: ¿Por qué a veces nos cuesta reconocer nuestro propio valor?
Woodman: Aunque la mayoría de las personas está determinada para que otros reconozcan su valía, es aún muy dificil para ellos reconocerla ellos mismos. Ellos piensan que su trabajo es complacer a alguien más, descubrir lo que la otra persona quiere y dárselo a regañadientes. Ellos pueden despertarse cuando llegan a los cuarenta y darse cuenta de que no han vivido sus propias vidas.

Kullander: En sus libros dice que este es un gran problema para las mujeres, pero yo creo que es igual de grande para los hombres.
Woodman: Estoy de acuerdo en que es un problema para los hombres también, pero también pienso que, en la mayoría de las culturas en el mundo, se les enseña a las niñas a derivar su personalidad a partir de complacer a otros - hombres en particular. Comienza a suceder a las niñas cerca a los doce o trece años: ellas quieren ser alguien a los ojos de un hombre, como el caracter de Blance en A Streetcar Named Desire, que era nadie si no estaba siendo "amada" por un hombre.

Kullander: Puedo decirle por experiencia que los hombres a menudo tratan de complacer y ser amados por las mujeres también.
Woodman: Esto nos sucede a todos, de acuerdo. Imagine el infierno de tener un matrimonio entre un hombre y una mujer que siempre tratan de complacerse uno al otro.

Kullander: Un principio fundamental de la psicología Junguiana - y uno sobre el que ha escrito en detalle - es que cada género contiene los componentes psíquicos del otro: los hombres tienen características femeninas en su interior y las mujeres tienen características masculinas. ¿Las tenemos en igual medida?
Woodman: Primero que todo, cuando uso los términos "masculino" y "femenino", no me refiero a ningún rol de género definido culturalmente o biológicamente. En cambio ellos representan dos tipos de energía. La energía masculina es orientada al objetivo y disciplinada, pero no es rígida. Paradójicamente, entre más fuerte se hace, más flexible se vuelve. No está interesada en tener poder sobre nada y no está ligada a la tradición. Busca formas nuevas de pensar y ser y hacer. La energía femenina es receptiva y tolerante. Es instintiva y arraigada en la naturaleza. Es gestativa. Ama la vida y siempre está del lado de la vida. Su foco está en el bien colectivo.
Si usted es biológicamente mujer, su ego es femenino. Si usted es biológicamente hombre, su ego es masculino. Pero la mujer tiene energía masculina en su interior, que Jung llamó el "animus", y el hombre tiene energía femenina en su interior, que Jung llamó "anima". Idealmente, las energías masculina y femenina no entran en conflicto sino que se complementan y se completan una a la otra. El símbolo Chino del yin-yang representa la energía femenina y masculina unidas de esta forma.
Todos tenemos el potencia de realizar tanto el masculino y el femenino en nuestro interior, pero algunos de nosotros, hombres y mujeres, tenemos que trabajar más que otros. Y no siempre estamos alineados con nuestro género físico. Características de lo femenino son tan extrañas a algunas mujeres como lo son para la mayoría de los hombres y la masculinidad real es tan extraña para algunos hombres como lo es para la mayoría de las mujeres. Algunos hombres se relacionan con la energía femenina más naturalmente. Muchas mujeres son el jefe en su matrimonio y gobiernan por la fuerza masculina.

Kullander: ¿Por qué no todos damos mayor atención a las voces del género opuesto en nuestro interior, si proveen tan buena medicina?
Woodman: Porque no creemos en ellas. Incluso cuando lo hacemos, es muy dificil traerlas a la consciencia. Una mujer que está tratando de descubrir la feminidad real y crecer a partir de su complejo de poder matriarcal siente como si todo va a derrumbarse. Ella se siente destrozada, como una muñeca de trapo a punto de caer. Ella piensa que no tiene poder. Estoy segura que muchos hombres se sienten de esta forma también, cuando hacen un intento de descubrir la masculinidad genuina. Es como si lo masculino y lo femenino en nosotros estuviera peleando entre sí todo el tiempo en lugar de tratar de equilibrarse y complementarse entre sí. Este es un problema a nivel cultural también. No comprendemos las dinámicas masculina-femenina y todos sufrimos por ello.

Kullander: Ha dicho que el masculino y el femenino son buenos, pero el patriarcado y el matriarcado son malos. ¿Cómo define patriarcado y matriarcado?
Woodman: El patriarcado se centra en el poder rígido y conservador - sobre su propio cuerpo, sobre otros, sobre la naturaleza, sobre el mundo. Acepta una definición muy estrecha de la ley y el orden y se empeña en mantenerla a cualquier precio. Es una fuerza destructiva a menudo alimentada por la revancha y la retaliación, en lugar de la reconciliación y el respeto. El matriarcado es como el patriarcado, solamente más sutil y siniestro. Su poder socava y sabotea. Destruye por medio del subterfugio, a menudo con una dulce sonrisa enfermiza.

Kullander: ¿Qué hace la energía femenina que sea beneficiosa para los hombres?
Woodman: Los pone en relación. Les enseña a honrar los valores del cuerpo, la belleza de la sexualidad en una relación. Es la energía que emana del inconsciente y llena una habitación sin palabras. Es vida.
Cuando los dos esposos están tratando de desarrollar sus energías femenina y masculina, un matrimonio se equilibra. De eso se trata la sexualidad. En el símbolo Chino del yin-yang, el yin tiene a yang en su interior y el yang tiene al yin en su interior. Debemos encontrar continuamente ese elquibrio y apoyar las fortalezas y debilidades del otro.
El mundo en el que nos criamos está regulado por el poder y el juicio. Esperamos ser juzgados, no amados. En la mayoría de los matrimonios hay mucho juicio en marcha. Pero tarde o temprano no funciona y alguien tiene que detenerse y decir, "¿A dónde se ha ido nuestro amor?"

Kullander: En The Pregnant Virgin escribe que la relación entre el analista y el cliente a menudo es un microcosmos de lo que está sucediendo en la cultura. ¿Qué ve sucediendo ahora mismo en el análisis y en el mundo?
Woodman: Caos. El miedo de amar realmente, de renunciar al poder. El miedo de confiar. Nuestros sueños son un reflejo de todo esto. El inconsciente colectivo - esa parte de la mente inconsciente que es compartida por todos nosotros - está en caos y está llegando en nuestros sueños.

Kullander: Ha hablado sobre una emergencia de nueva consciencia. ¿Está esto relacionado con el caos del que está hablando?
Woodman: Si, la nueva consciencia está emergiendo en un nacimiento ardiente, lo que explica todo este caos interno y externo. Todo el egoísmo y el juicio, las posturas religiosas que dicen, "cualquiera que no crea exactamente lo que yo creo y tenga el mismo Dios que yo es inferior a mí" - todo esto está muriendo una muerte violenta. Estamos siendo dirigidos por la tierra misma al comienzo de un funcionamiento con una consciencia mundial más que una consciencia nacional. Necesitamos considerar todas las naciones distintas y las personas y animales y plantas como una unidad, porque eso es lo que somos, y nuestra supervivencia depende de reconocer esto. El calentamiento global por ejemplo, es la responsabilidad de todos. Requiere una solución global.
Aquí es donde el femenino tiene que ser reconocido. La Madre Tierra necesita ser cuidada y protegida tal como nuestros propios cuerpos necesitan cuidado y protección. Pero como dije, es un nacimiento ardiente, y es probable que las cosas empeoren antes de que empiecen a mejorar. Las fuerzas patriarcales y matriarcales destructivas en el mundo no van a rendirse fácilmente.

Kullander: ¿Cómo puede ayudar cada uno de nosotros en la emergencia de esa nueva consciencia?
Woodman: Respetando lo femenino. Las personas piensan del femenino como dulce o sentimental, pero estoy hablando sobre algo con agallas reales que le permita levantarse y enfrentar a otra persona diciendo, "esto es lo que soy, y esto es lo que creo". Esto viene del amor, no del poder. Si puede respetar el femenino, puede respetar otra religión; puede respetar otro género, puede respetar la realidad, cualquiera que sea. Y cuando haya alcanzado este nivel de respeto, no quiere destruir a nada ni a nadie, porque puede ver cómo la destrucción de algo o de alguien más es de hecho, una forma de auto-destrucción.

Kullander: Parece que entre más nos aceptemos y nos amemos a nosotros mismos, más podemos aceptar y amar a otras personas.
Woodman: Eso es cierto. Y hay maneras de trabajar en ello. Si hay alguien que no soporte, puede preguntarse a sí mismo, "¿por qué me disgusta tanto esta persona?" Con frecuencia es una figura en sobra dentro de nosotros - esa proyección negativa de la que hablamos antes - que no podemos soportar, y nos hace querer tomar una pistola y dispararle a esa persona.
Estoy trabajando en un nuevo libro sobre lo que llamo la "muerte de la madre", que es el arquetipo que está en el centro del mundo ahora. Es algo terrible para decir, pero pienso que es verdad. Cuando el arquetipo de la madre muerta nos posee, sentimos un anhelo de muerte inconsciente. Es distinto de la "madre negativa" de Jung, que nos golpea en la mente con crítica y nos averguenza en auto-rechazo. La madre muerta nos golpea en el cuerpo. Sentimos punzadas y nos paralizamos. Renunciamos en desesperación. Nuestro cuerpo se vuelve piedra y abandonamos lo que somos.
En consecuencia, en todas partes las personas están girando hacia las drogas, el alcohol o la comida para darse a sí mismas una sensación de estar vivas, para liberarse ellas mismas de la madre muerta, pero estas sustancias están realmente matándolos. Hay signos en todas partes de personas que no quieren vivir más, sin pelear para vivir.

Kullander: ¿Por qué está surgiendo ahora?
Woodman: En nuestra cultura actual hay muy poca alma. Y si eso continúa lo suficiente, la desesperación entra a hurtadillas. Si vamos a sobrevivir como especie, necesitamos encontrar esta desesperación y surgir sobre esto y abrazar el arquetipo divino femenino.

Kullander: ¿Cómo es el sentimiento de "renuncia" de la "muerte de la madre" distinto de el sentimiento de rendirse cuando ora, "Hágase tu voluntad"?
Woodman: Renunciar a su vida por una adicción es un acto inconsciente. Rendirse a Dios y moverse del deseo del ego hacia el deseo del alma, es una elección consciente, la mayor elección que haremos en nuestras vidas.

Kullander: He experimentado esos sentimientos de renuncia algunas veces, ese deseo de muerte. En un nivel es desesperación, pero en otro nivel algunas veces siento que conscientemente quiero dejar esta vida. Pienso, he vivido lo suficiente, y las cosas solo van a ponerse más difíciles de ahora en adelante, con el cuerpo envejecido y los amigos y familia enfermando y muriendo.
Woodman: Son la misma voz: la voz de la madre muerte. Me estoy topando con esto en todas partes donde voy: una pérdida de esperanza entre las personas de todas las edades. En su libro Four Quartets T.S. Eliot escribe que la fe y el amor y la esperanza están todos en espera. Pero no sabemos qué esperar, porque no sabemos qué amar, no sabemos en qué tener fe, porque no sabemos por qué esperar. Y no sabemos como sostener el silencio.
Podemos llegar a un lugar, sin embargo, donde todo dentro nuestro diga, "Si". Y es allí donde todos queremos estar. Incluso podemos llegar allí algunas veces mediante una adicción, porque si lleva a una adicción lo suficientemente lejos, hay una sensación eufórica de dejar ir que se siente como una experiencia de Dios. Muchas personas me dicen que están encontrando a Dios al llevar su adicción tan lejos como puedan llevarla - en esencia, estallar en otra realidad.

Kullander: ¿Pero no son las drogas o el alcohol o la comida un atajo en torno a todo el trabajo psicológico profundo que es requerido de otra forma para tener una experiencia de este tipo?
Woodman: Seguro, y es un atajo peligroso porque si no renuncia, una adicción puede eventualmente matarlo.

Kullander: Esto me recuerda de una nueva tendencia entre adolescentes de estrangularse a sí mismos hasta el punto de morir. Algunos de ellos han muerto.
Woodman: Es la madre muerte otra vez. El objetivo del juego de sofocación es llegar tan cerca como pueda a la muerte sin morir realmente, porque crea una sensación de abandono arrebatador. Ahí es donde entra Dios.
Jung creía que la religión es un instinto natural humano, que es esencial para nosotros tener una experiencia de Dios, y que si la única manera que conocemos de cómo encontrarla es estrangulándonos a nosotros mismos, lo cual puede convertirse en una adicción, entonces eso es lo que haremos. Cuando vamos a las adicciones para tener experiencias espirituales, la adicción se convierte en nuestro dios. Esto va más allá de la forma usual en que las personas piensan sobre las adicciones.
Pero hay una salida y es a través de la metáfora. La metáfora es el lenguaje del alma; es lo que nos conecta con lo divino en nuestro interior. La metáfora significa saltarse de un nivel a otro, desde el físico hacia el espiritual. Todo el lenguaje es metafórico. Es el lenguaje literal del alma. El lenguaje es una transformación del cuerpo, que Jung llamó el "cuerpo sutil". Estamos lingüísticamente en el cuerpo sutil desde el momento en que pronunciamos nuestras primeras palabras. El sonido, si lo desea, es una transformación del aliento. La palabra es el aliento de Dios. Hemos olvidado el lenguaje metafórico, o no lo comprendemos, y como resultado, hemos olvidado cómo ser humanos.

Kullander: ¿Cómo reconectamos con el lenguaje del alma?
Woodman: Los sueños pueden ayudar. Ellos pueden hacer posible que veamos lo que podría ser nuestro futuro y el futuro de la tierra. Pueden mostrarnos el camino, y si encontramos un sendero, entonces encontraremos la fortaleza para continuar. Escuchar música, leer literatura, y asistir a piezas de teatro también puede ayudar. La naturaleza habla en metáfora a aquellos que pueden escucharla. La sonrisa de un niño o el toque de una mano puede ser una metáfora, si comenzamos a pensar metafóricamente. La metáfora es lo que separa a los seres humanos de los animales. Abre nuestros sentidos y nuestras mentes a una dimensión divina.

Kullander: Pero en lugar de metáfora, las personas están girando hacia las adicciones.
Woodman: Si su sufrimiento alcanza un cierto punto, hay una sensación de éxtasis que obtiene de él. Lo lleva a través del punto dodne el dolor es tan exquisito, que no sabe si va a vivir o a morir. Y parece que es donde los drogadictos quieren esstar.
Es trágico. Muchas personas se sienten aburridas y anesteciadas. Están tratando de sentira algo, de alcanzar lo divino en su interior, pero necesitan hacerlo conscientemente. Necesitamos despertar y escoger el amor y la compasión, no la muerte y la destrucción. El amor y la muerte tienen mucho en común, pero la diferencia es que el amor demanda consciencia total y responsabilidad individual. El amor quiere vivir. Si nos arriesgamos un poco a la introspección, veremos que la muerte, la desesperación y la destrucción son la salida fácil. Pero para amar - ahora, eso toma una resistencia real, valentía real.


JAMES KULLANDER vive en Tivoli, New York, donde trabaja como editor en jefe de las publicaciones en línea e impresas de Omega Institute.


Fuente: https://www.thesunmagazine.org/issues/368/men-are-from-earth-and-so-are-women

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