Síntomas de una limpieza energética
Cuando alguien nos hace una limpieza energética del tipo que sea, o nos la hacemos a nosotros mismos, existe generalmente un periodo de unos días durante el cual la mayor parte de esos cambios tienen lugar. Son días de “desintoxicación” e integración de nuevas energías e información en nuestros cuerpos sutiles. Estos cambios también pueden producirse de forma espontánea cuando estamos atravesando una etapa importante de nuestra vida, intensa o especialmente movida.
El dejar ir ciertas energías acumuladas en nuestros campos energéticos y cuerpos sutiles que ya no nos sirven y reemplazarlas por otras nuevas energías más elevadas produce el efecto de “actualización de datos”, por hacer una analogía con un ordenador al cual le estamos instalando las versiones más recientes de los programas, o incluso un nuevo sistema operativo.
Todas las áreas de nuestra vida de una forma u otra se van a ver afectadas por un reajuste de estas características, ya que un trabajo así produce una curación y una elevación de nuestra frecuencia, una eliminación de cosas que ya no nos sirven y un rebalance de todos los niveles de nuestro ser. Cuanto más profunda es esta limpieza, más cosas se remueven y más efectos positivos tiene una vez esta se ha completado.
Para reducir las molestias es recomendable disfrutar de paseos al aire libre, hacer ejercicio, y beber litros y litros de agua, comer más sano, descansar más, etc. La idea es simple, ayudar a nuestro cuerpo a recuperar el balance y recargarse con las nuevas energías lo antes posible. Nada que resulte extraño.
Para facilitar el proceso, aprende a relajarte, meditar, respirar calmadamente, darte baños relajantes, disfrutar de las cosas, etc. El objetivo es dejar ir esas emociones con la mayor suavidad posible.
No seas duro contigo mismo cuando te notes sintiendo estas cosas. Simplemente reconocerlas, validarlas, y dejarlas ir es lo que hay que hacer. Cambia tus impulsos de hacer algo “dañino” por otra cosa que te haga sentir mejor. Se gentil contigo mismo/a, haz cosas que te hagan sentir bien, repite afirmaciones positivas, medita, escucha música, etc.
Cuando esto ocurre, es como si nos abrieran los ojos, como si nos dieran acceso a otro plano de visión más elevado desde el cual vemos las cosas de diferente manera. Nuevas revelaciones e intuiciones vienen y van, nuevas ideas reemplazan a las antiguas. Nuestro mundo se transforma y podemos sentirnos desorientados mientras esa transformación va teniendo lugar.
Para mitigar esos efectos, habla de todo esto con aquellas personas que puedan entenderte o hayan pasado por algo parecido, lee libros que incrementen tu visión “espiritual” de la vida, escucha música que te transporte a frecuencias más elevadas y te hagan sentir bien, y cuida mucho de ti mismo. El proceso de transformación de viejas creencias y limitaciones es normal, y no tiene porque ser dramático, de nuevo, solo estás dejando ir lo que ya no te sirve para alcanzar un nuevo nivel.
Si estás en medio de un proceso de limpieza energética, siguiendo alguna terapia, y te ves reflejado en algo de todo esto, date cuenta que es normal, que es un periodo de cambio positivo y que una vez hayas integrado todas esas nuevas energías te sentirás mucho mejor y renovado.
En el anterior artículo, en esta misma revista, expliqué que una Limpieza Astral es una limpieza energética holística profunda, en la que se limpia de congestiones energéticas de distinta procedencia, unas propias y otras externas, el Cuerpo Físico y Áurico, la Vivienda y el Campo Astral.
Un trabajo profundo de esta índole conlleva, generalmente, unos treinta días de tratamiento y sus efectos son muy evidentes en nosotros durante este período, aunque el proceso de adaptación completo tiene una duración aproximada de unos tres meses, donde vemos cómo nosotros, los acontecimientos y el rumbo de nuestra vida va cambiando paulatinamente.
---
Durante el tratamiento, se realiza un desintoxicación e integración de nueva energía en nuestro cuerpo físico y campos sutiles. Se van soltando energías estancadas de baja vibración, reemplazándolas con nueva energía e información de alta vibración.
Se intenta que la actualización energética se haga con la menor incomodidad posible, pero es inevitable que aparezcan ciertos síntomas durante este tiempo que es conveniente conocer, y saber que son debidos a una mejora en nuestro sistema energético. Los reajustes se producen a todos los niveles: físico, etérico, emocional, mental y espiritual.
Puesto que todos somos de naturaleza diferente, unas pocas personas tendrán “la sensación” de no notar nada a pesar que expresan sentirse mejor, mientras que la mayoría de personas percibirán varios de los síntomas durante el proceso, y en contadísimos casos lo sentirán un tiempo después de haber recibido el tratamiento.
Todas las áreas de nuestra vida se van a ver afectadas por este reajuste energético ya que un trabajo así produce una sanación, una elevación de nuestra frecuencia vibratoria, y un reequilibrio en todos los niveles de nuestro ser y de nuestra vida.
Si es posible, siempre recomiendo durante el tratamiento que se haga ejercicio, mejor al aire libre y en la naturaleza, meditar, beber más agua, comer sano e intentar descansar más, escuchar música y hacer cosas que nos gusten. Aunque podamos hacer vida normal, debemos entender que estamos en proceso “operatorio” aunque sea energético, y conviene poner de nuestra parte para ayudar al reequilibrio.
Algunos síntomas que se pueden percibir en varios niveles:
Siempre digo que no hay que fijarse en ello, simplemente observar y dejar que salgan, no culpabilizarse ni auto-compadecerse, no hay que retener, sólo dejar que se desprendan de nuestro campo emocional para siempre. Es una liberación fantástica.
Poco a poco veremos cómo vamos teniendo mayor claridad mental para afrontar las situaciones que vamos viviendo; situaciones que nos preocupaban de repente carecen de importancia o las resolveremos desde otra perspectiva. Es como si nos quitáramos un velo y viéramos las cosas con más claridad, tanto en nosotros como a nuestro alrededor.
Es común que la gente relate cómo después de una limpieza se reconocen y “vuelven a ser ellos mismos”, se dan cuenta de que estaban desconectados de su Ser. Es muy común también en personas que practican meditación, yoga o distintas terapias energéticas, te cuenten como su conexión espiritual es más fluida y potente que antes.
Sin duda, hay un aumento de la vibración espiritual dando acceso a un plano más elevado, iniciando un proceso de renovación y evolución espiritual de nuestro ser.
Una Limpieza Astral es una sanación del Alma, una reconexión con nuestro Ser e incluso una sanación de nuestra Vida. Sin duda, es un antes y un después en nuestra vida.
El dejar ir ciertas energías acumuladas en nuestros campos energéticos y cuerpos sutiles que ya no nos sirven y reemplazarlas por otras nuevas energías más elevadas produce el efecto de “actualización de datos”, por hacer una analogía con un ordenador al cual le estamos instalando las versiones más recientes de los programas, o incluso un nuevo sistema operativo.
Diferentes niveles de actuación
A pesar de que cuando se hace un trabajo energético sobre alguien se procura que estos cambios y actualizaciones se hagan con la menor incomodidad posible para el sujeto que los recibe (la limpieza se hace a través del Yo Superior de esa persona) pueden aparecer ciertos síntomas durante este periodo que es bueno conocer, y saber que están siendo debidos a una mejora en nuestro sistema energético.Trabajo a todos los niveles
De todas maneras, puesto que todos somos completamente diferentes, algunos no notarán nada en absoluto, mientras que otras personas percibirán una o varias de las cosas que os explico más adelante. También habéis de saber que el reajuste se produce a todos los niveles: emocional, mental, espiritual y por último físico, por lo que hay quien no siente nada hasta bastante tiempo después de haber recibido esa limpieza.Todas las áreas de nuestra vida de una forma u otra se van a ver afectadas por un reajuste de estas características, ya que un trabajo así produce una curación y una elevación de nuestra frecuencia, una eliminación de cosas que ya no nos sirven y un rebalance de todos los niveles de nuestro ser. Cuanto más profunda es esta limpieza, más cosas se remueven y más efectos positivos tiene una vez esta se ha completado.
Algunos síntomas o sensaciones
Os comento brevemente lo que podemos encontrarnos en cada uno de los niveles de nuestro ser cuando estamos removiendo esas energías antiguas y reemplazándolas por nuevas.Limpieza física del cuerpo
Síntomas parecidos a un pequeño resfriado o gripe: dolor de cabeza, algo de fiebre, picor en la garganta, tos, etc. También algunas molestias físicas menores. Simplemente el cuerpo está intentando eliminar toxinas y energías estancadas allá donde las tenga, lo cual se traduce en la necesidad de expulsar a nivel físico todo aquello que ya no nos sirve.Para reducir las molestias es recomendable disfrutar de paseos al aire libre, hacer ejercicio, y beber litros y litros de agua, comer más sano, descansar más, etc. La idea es simple, ayudar a nuestro cuerpo a recuperar el balance y recargarse con las nuevas energías lo antes posible. Nada que resulte extraño.
Purificación emocional
Emociones fuertemente arraigadas pueden aparecer sin razón alguna: rabia, enfados, frustración, tristeza, etc. Estas emociones salen a la luz porque han estado reprimidas o medio tapadas durante mucho tiempo y al hacer la limpieza las estamos eliminando. Procura no sentirte afectado por lo que estás “sintiendo”, no te culpes o trates de buscar causas más allá del dejar que esas emociones agoten su carga emocional y por fin se desprendan de tu cuerpo emocional para siempre.Para facilitar el proceso, aprende a relajarte, meditar, respirar calmadamente, darte baños relajantes, disfrutar de las cosas, etc. El objetivo es dejar ir esas emociones con la mayor suavidad posible.
Purificación mental
Patrones de conducta, pensamientos antiguos, hábitos y costumbres que creíamos desterradas pueden volver a salir a la superficie. A veces podemos volvernos de nuevo adictos a comer algo sin parar, a fumar, a beber algo, etc. Es el mismo proceso que antes. Aquello que teníamos medio enterrado en nuestro cuerpo mental está saliendo por fin a la superficie y disipándose, haciéndonos sentir1 de nuevo en el momento esos efectos que en su día nos causaron. También todo tipo de pensamientos negativos (culpa, abuso, juicio constante a los demás, victimización, etc.) pueden volver a salir durante el proceso de limpieza. Recuerda, estamos barriendo la casa, y no metemos el polvo debajo de la alfombra de nuevo, sino que lo sacamos del todo para que no vuelva a molestarnos.No seas duro contigo mismo cuando te notes sintiendo estas cosas. Simplemente reconocerlas, validarlas, y dejarlas ir es lo que hay que hacer. Cambia tus impulsos de hacer algo “dañino” por otra cosa que te haga sentir mejor. Se gentil contigo mismo/a, haz cosas que te hagan sentir bien, repite afirmaciones positivas, medita, escucha música, etc.
Purificación espiritual/cuerpo causal
Tus creencias pueden removerse hasta sus más profundos cimientos. La forma en la que ves el mundo puede cambiar, todo lo que creías que era de una forma poco a poco resulta que es de otra. Tu forma de entender como funcionan las relaciones entre la gente, las religiones, lo que es importante para ti mismo, lo que creías que era sólido como una roca, todo puede darse la vuelta cuando hay una limpieza profunda de energías estancadas a nivel espiritual.Cuando esto ocurre, es como si nos abrieran los ojos, como si nos dieran acceso a otro plano de visión más elevado desde el cual vemos las cosas de diferente manera. Nuevas revelaciones e intuiciones vienen y van, nuevas ideas reemplazan a las antiguas. Nuestro mundo se transforma y podemos sentirnos desorientados mientras esa transformación va teniendo lugar.
Para mitigar esos efectos, habla de todo esto con aquellas personas que puedan entenderte o hayan pasado por algo parecido, lee libros que incrementen tu visión “espiritual” de la vida, escucha música que te transporte a frecuencias más elevadas y te hagan sentir bien, y cuida mucho de ti mismo. El proceso de transformación de viejas creencias y limitaciones es normal, y no tiene porque ser dramático, de nuevo, solo estás dejando ir lo que ya no te sirve para alcanzar un nuevo nivel.
Si estás en medio de un proceso de limpieza energética, siguiendo alguna terapia, y te ves reflejado en algo de todo esto, date cuenta que es normal, que es un periodo de cambio positivo y que una vez hayas integrado todas esas nuevas energías te sentirás mucho mejor y renovado.
En el anterior artículo, en esta misma revista, expliqué que una Limpieza Astral es una limpieza energética holística profunda, en la que se limpia de congestiones energéticas de distinta procedencia, unas propias y otras externas, el Cuerpo Físico y Áurico, la Vivienda y el Campo Astral.
Un trabajo profundo de esta índole conlleva, generalmente, unos treinta días de tratamiento y sus efectos son muy evidentes en nosotros durante este período, aunque el proceso de adaptación completo tiene una duración aproximada de unos tres meses, donde vemos cómo nosotros, los acontecimientos y el rumbo de nuestra vida va cambiando paulatinamente.
---
Durante el tratamiento, se realiza un desintoxicación e integración de nueva energía en nuestro cuerpo físico y campos sutiles. Se van soltando energías estancadas de baja vibración, reemplazándolas con nueva energía e información de alta vibración.
Se intenta que la actualización energética se haga con la menor incomodidad posible, pero es inevitable que aparezcan ciertos síntomas durante este tiempo que es conveniente conocer, y saber que son debidos a una mejora en nuestro sistema energético. Los reajustes se producen a todos los niveles: físico, etérico, emocional, mental y espiritual.
Puesto que todos somos de naturaleza diferente, unas pocas personas tendrán “la sensación” de no notar nada a pesar que expresan sentirse mejor, mientras que la mayoría de personas percibirán varios de los síntomas durante el proceso, y en contadísimos casos lo sentirán un tiempo después de haber recibido el tratamiento.
Todas las áreas de nuestra vida se van a ver afectadas por este reajuste energético ya que un trabajo así produce una sanación, una elevación de nuestra frecuencia vibratoria, y un reequilibrio en todos los niveles de nuestro ser y de nuestra vida.
Si es posible, siempre recomiendo durante el tratamiento que se haga ejercicio, mejor al aire libre y en la naturaleza, meditar, beber más agua, comer sano e intentar descansar más, escuchar música y hacer cosas que nos gusten. Aunque podamos hacer vida normal, debemos entender que estamos en proceso “operatorio” aunque sea energético, y conviene poner de nuestra parte para ayudar al reequilibrio.
Algunos síntomas que se pueden percibir en varios niveles:
Purificación física
La primera sensación que se produce es de cansancio durante unos días, pero es un cansancio dulce, de liberación. Algún día pueden aparecer síntomas parecidos a un pequeño resfriado, quizás algo de fiebre, dolor de cabeza, picor en la garganta o en la piel, tos, en algún momento quizás algo de náusea, ir al baño, algún día en descomposición, se acostumbra a evacuar más líquido, en fin, una serie de molestias físicas menores. Debemos entender que todo esto es debido a que estamos soltando, liberando viejas energías estancadas y que forma parte de una regeneración.Purificación emocional
Durante el proceso vamos a ir soltando traumas y emociones estancadas, por lo que es fácil que, en algún momento aparezcan, durante los primeros quince días sobre todo y sin motivo aparente, momentos de rabia, de frustración, de tristeza, etc. Es probable que se sueñe o vengan a la mente situaciones anteriores de nuestra vida que incluso las teníamos olvidadas; no hay que preocuparse, hay que dejarlas surgir sin tomar atención sobre ellas ya que forma parte del proceso de liberación. Al fin y al cabo son emociones que teníamos estancadas durante tiempo y las estamos eliminando.Siempre digo que no hay que fijarse en ello, simplemente observar y dejar que salgan, no culpabilizarse ni auto-compadecerse, no hay que retener, sólo dejar que se desprendan de nuestro campo emocional para siempre. Es una liberación fantástica.
Purificación mental
Patrones de pensamiento negativos, caducos, hábitos y costumbres que creíamos desterrados pueden reaparecer puntualmente (victimización, juicio constante, manipulación, sentirse no merecedor de abundancia, amor, prosperidad…); lo mismo que con las emociones, no hay que retenerlos, sólo dejar que surjan, reconocerlos y dejarlos partir.Poco a poco veremos cómo vamos teniendo mayor claridad mental para afrontar las situaciones que vamos viviendo; situaciones que nos preocupaban de repente carecen de importancia o las resolveremos desde otra perspectiva. Es como si nos quitáramos un velo y viéramos las cosas con más claridad, tanto en nosotros como a nuestro alrededor.
Purificación espiritual
Cuando estamos contaminados energéticamente, uno de los campos más afectados es nuestra conexión espiritual, así como la conexión con nuestro ser interior.Es común que la gente relate cómo después de una limpieza se reconocen y “vuelven a ser ellos mismos”, se dan cuenta de que estaban desconectados de su Ser. Es muy común también en personas que practican meditación, yoga o distintas terapias energéticas, te cuenten como su conexión espiritual es más fluida y potente que antes.
Sin duda, hay un aumento de la vibración espiritual dando acceso a un plano más elevado, iniciando un proceso de renovación y evolución espiritual de nuestro ser.
En general
Es usual que durante el proceso de liberación uno se sienta “raro” y podemos sentirnos un poco desorientados mientras la transformación y adaptación va teniendo lugar. Abandonamos viejos patrones emocionales y mentales que nos perjudican, creencias limitantes, aquello que parecía difícil o irremediable ahora parece sencillo y accesible, evidenciamos una claridad mental y emocional, un restablecimiento general de nuestra salud (desaparecen insomnios, ansiedades, irritabilidades, dolores, miedos…, multitud de síntomas), recuperamos la alegría de vivir, vemos como se armonizan las relaciones, cómo los caminos de nuestra vida van tomando otro rumbo. Cómo todo va encajando poco a poco a nuestro alrededor.Una Limpieza Astral es una sanación del Alma, una reconexión con nuestro Ser e incluso una sanación de nuestra Vida. Sin duda, es un antes y un después en nuestra vida.
Commentaires
Enregistrer un commentaire